Bien pueda: Pase.

No pretendemos escribir con el mayor y más culto estilo literario, no pretendemos ganar millones de seguidores, ni premios por montón. Que quede claro pues, que no pretendemos nada de lo que no pretendemos. Pero si pasa, no nos molesta.
Lo que si pretendemos es dar un buen rato, una lectura agradable y hacer un proceso de catarsis con lo aquí escrito. Es con todo el gusto, el que quiera, está cordialmente invitado a leer locura conceptual.

Friday, August 3, 2012

A veces me pregunto si el calor que tengo a cada rato es producto de lo que me provocas o es la menopausia, y entonces recuerdo que a los hombres no les da tal cosa por tanto, sin lugar a dudas, eres tú quien siempre me pone caliente.

Sunday, July 29, 2012

No sé, para ser una persona que habita en un cuerpo y que soy yo mismo, me conozco muy poco, así que mis intenciones tampoco las tengo claras.

Así es como me imagino mis días.

Tengo la extraña corazonada de que voy a terminar tirado en una calle de Juanambú drogado o vendiendo tomates los fines de semana a 1000 pesos el kilo. http://www.youtube.com/watch?v=zS5fkPFUskQ

Fácil

Thursday, July 26, 2012

Tutorial de como ganarte una gaseosa y unas posibles crispetas.

Funciona súper bien, probado y comprobado. Aquí les va de primera fuente: Debes empezar por ir a la premiere de Batman, la gente está tan traumatizada por lo de James Holmes que no compras nada en confitería, solo compras tu boleta. La sala está atestada de gente, entras disfrazado del guasón, digamos tu pelo largo pintado de verde y una genial sonrisa-cicatriz en tu cara a eso se le puede agregar uno que otro tic nervioso. Le quitas la gaseosa a la muchacha en el asiento del lado, y le dices susurrado: “soy el guasón”, y luego puedes decirle: “¿Por qué tan seria?”, sacas una navaja de tu bolsillo de la camisa y finalmente agregas: “Déjame poner una sonrisa en tu cara” y ya está… La gaseosa y probablemente el paquete de crispetas es tuyo. Ah! y tienes un asiento de más para extender tus pies porque probablemente ella se haya asustado y se haya ido de la sala o se haya pasado a otro puesto. Espero os haya gustado. ¡Chaooo!.

Sunday, February 12, 2012

Almohada

No te voy a decir mentiras, mi querido amigo Horacio, cada que cierro los ojos pienso en él y en cada momento de ocio, de mi tiempo libre, lo recuerdo.

Nunca he podido asimilar cómo siendo la vida algo tan importante pueda ser tan frágil.

También te voy a confesar que desde que se fue, es como si mi chispa creativa se hubiese marchado con él, es como si mi chispa creativa se hubiera extinguido, no se me ocurre nada, no tengo nada para decir o nada nuevo que crear. Mi vocación de escritor exitoso se ha venido a pique, se ha estancado y casi que ha terminado por morirse.

No te voy a mentir, insisto, él era algo así como lo que Simonetta Vespucci era para Sandro Boticelli: Mi musa de la inspiración.

Pero cambiando un poco de tema, te cuento que existe un lugar en el que siempre lo veo, y está contento, nada le duele, está completo, sucede cuando duermo: poso mi cabeza en la almohada y sueño.

Siempre que entro en ese mundo que tiene como puerta la almohada, mi semblante cambia, dejo de estar triste, me pongo feliz, le hablo, lo acaricio y hasta lo beso y unas ganas de congelar el tiempo y quedarme viviendo allí para siempre es lo único que pasa por mi mente; no hay nada como compartir con alguien que has aprendido a querer tanto.

No te digo mentiras cuando te confieso que han pasado casi dos meses y no he dejado de extrañarlo, que cada que lo recuerdo, siento una gran nostalgia, una punzada en el corazón. Y es que hecho de menos a mi mejor amigo, a mi amigo chocolate, a mi gran perro.

Hay cosas que nunca podrán olvidarse. Un buen amigo es una de esas.

http://www.flickr.com/photos/67153096@N07/6546824379/in/photostream/lightbox/

Monday, January 9, 2012

Una noche serena de noviembre contemplé el final de mis esfuerzos. Con agónica ansiedad coloqué los instrumentos que me permitirían infundir el hálito de vida a ese proyecto de ser inerte que yacía a mis pies... ya la lumbre casi se había consumido cuando bajo su mortecina luz me mostró cómo la criatura abría sus ojos amarillentos. Respiró, y un movimiento convulsivo sacudió su cuerpo.